Este capítulo trata de una maldición...
Todo empezó cuando intenté cazar unas abejas...unas me picaron y otras las cazé.
Con las que cazé y sus colmenas las vendí.
El dinero que conseguí lo utilizé para pagar un proyecto.
El banco amarillo ya estaba terminado.
Después fui a comprarme unas cositas.
Salí de mi casa, hacía bochorno, así que me cambié y fui al pueblo de Dani.
El nos propuso ir a las tiendas de la zona comercial.
Y yo allí me compré una máscara muy guay... o eso creía.
Empezé a correr para ir a la isla.
Pero no pude llegar, ya que no paraba de caerme por una extraña razón.
Más tarde volví a Parchís a emitir una ordenanza.
Pensé que lo de las caidas solo era una coincidencia...
Pero me equivocaba.
A todos lados que iba me caía.
Por eso fui al pueblo de Dani otra vez.
Para ver si él podía ayudarme.
Dejaba marcas cuando me caía en la playa...
Y al fin llegué al muelle, ¡Dani se reía de mis caídas!
Navegabamos.
Pesqué una Ánguila Listón Azul en un ''tour'', ¡y no me caí pescándola!
Pero lo de no dejar a la gente hablar no cambiaba en mí.
¡Vino Alex!
Más tarde nos fuimos, pensando que la maldición se había desvanecido...
Aunque, noté que si me quitaba la máscara no me caía...
¡Y podía hacer trastadas como siempre!
¡Pero me volví a equivocar! ...seguía cayendome.
Pero pensé que si hacía una buena acción (tonterias mías) se me pasaría.
Enterré una bolsa de 100 bayas, ¡y funcionó!
¡Excepto lo de...
NO DEJAR HABLAR!
Después me fui a mi pueblo, volví al de Dani, fui al mío otra vez,
más tarde al de Alex y volví a Parchís.
Por fin, estaba muy cansado...
No se que hacía ese caballo en mi pueblo...
¡Espera! NO ESTABA EN MI PUEBLO AÚN
Así que volví corriendo al mío y había un lugar nuevo de la zona comercial abierto.
¡Las Casas De La Exposición de la AAD! Aunque estaba muy vacío...
Mola regar a las luciérnagas.
Pero no tanto como a mis arbolitos, ¡weeii!
¡¡Bernardo hizo que se me escapara una mariquita!
Y se puso a insinuar que estaba gordo... ¡espero que no se lo diga a todo el mundo!
Es que le conozco...
No tengo gracia...
Soy un timador de primera... ¡lo demuestro!
¡Me hize rico! Bueno, en realidad... le cambié el precio...¡es que no soy tan malo!
Cuando salí... ¡mágicamente habían cerrado!
Talía tan... tan... ¡como siempre!
Había una rafflessia en el museo... ¡que ascooo!
¡Escondite!
Le dí un mueble rarito a Cousteau... ¡más no se puede pedir!
Mi casa esta muy... ¿bonita? No creo.
Boni me invitaría a preparar crema de avellanas, ¡viva!
Y Talía insinuó que actuaba bien... ¡viva otra vez!
Al final la máscara no fue tan mala...
Y eso es todo... ¡adios!
No hay comentarios:
Publicar un comentario